El tenista Carlos Alcaraz, de España, que cerrará 2025 como número uno mundial, ha blindado comercialmente su nombre, su fundación y la silueta de su famosa volea en la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO).Más allá de lo deportivo, se trata de una decisión estratégica con alto impacto económico. Al registrar sus marcas y su movimiento distintivo, Alcaraz asegura el control sobre su imagen y su explotación en múltiples sectores: calzado, ropa, artículos deportivos, papelería, decoración, juegos y servicios relacionados con la actividad física.El registro le permite monetizar su identidad de manera directa y protegerla de usos indebidos, generando nuevas fuentes de ingresos a través de licencias, merchandising y acuerdos comerciales. La medida refleja cómo los depor...